Kawasaki ZZR 1400, la moto más rápida del mundo.

210 CV y más de 300 km/h... Estas credenciales deberían bastar para presentar a la impresionante Kawasaki ZZR 1400, pero os diremos que la nueva hipersport-turismo de Akashi es mucho más que una cazarrécords... mucho más. Descúbrela ahora en imágenes y vídeo, no te dejará indiferente.

 

 

El único sitio del mundo donde se pueden explorar los altísimos límites de la Kawa es el anillo de velocidad de Nardó, en el sur de Italia, una circunferencia perfecta de 12,5 km de perímetro, con cuatro carriles y bien peraltada.

Pero la gente de Kawasaki quería demostrar a la prensa mundial que su nueva criatura es mucho más que una moto capaz de alcanzar velocidades estratosféricas y de acelerar como un dragster. Para ello ha modificado la parte ciclo, con unl chasis más rígido, el basculante más largo y las suspensiones modificadas para lograr una agilidad mayor. De paso se ha actualizado la instrumentación y el diseño, y se ha puesto al dia en cuanto a electrónica, con un control de tracción de tres niveles y un selector de dos modos de potencia, todo operable desde el conmutador izquierdo. Además, ahora equipa ABS de serie.

El motor ha subido de cilindrada hasta los 1.440 c.c., y la compresión hasta 12,3:1, además de múltiples modificaciones internas.

 

 

Bestia suelta

Se declaran 200 CV a 10.000 vueltas (210 con el Ram Air) y un par motor de 16,5 kgm a 7.500 rpm.Esto podría ser un problema si no contásemos con el nuevo control de tracción, un sistema derivado del de la nueva ZX-10R, pero con otros ajustes, y los dos modos de potencia, por si el asfalto está resbaladizo.

En el corto y revirado circuito de velocidad que hay en Nardó la ZZR 1400 soprendió por la facilidad con la que se movía para su tamaño y peso, con una impensable agilidad, permitiendo una notable diversión.

Después de la pista rodamos en el impresionante anillo de velocidad... os diremos que alcanzaba fácilmente a su velocidad máxima y que llegaba a cortar el encendido en 6ª. Un excelente moto, y no sólo para volar bajo...