Consejos para evitar el robo de motos

 

 

No es nada nuevo que en España se roban motos: que sea la tuya una de ellas muchas veces no depende de ti, pero otras sí que podría haberse evitado. Seguro que algunos de los robos han sido posibles en parte por nuestra imprudencia o excesiva confianza. Y es que a veces basta con ponerse en la piel del caco para entender su quehacer habitual. Por ejemplo, si tu fueras caco, ¿cómo te llevarías a tu presa? Este pequeño ejercicio ya puede ser suficiente para entender que lo más habitual, y cómodo, es que se muevan en furgoneta; raras veces se la llevan puesta. También es bastante probable que nunca vayan solos, pues lo que quieren es hacer lo suyo lo más rápidamente posible. Sólo con esto ya podemos complicarles un poco las cosas. Pero vayamos por partes.


¿Dónde estacionarla?


Reportaje Consejos para evitar el robo de motos


A veces la cosa es tan sencilla como dejarla en el lugar más seguro posible dentro de nuestras posibilidades, y no en el que más cerca nos quede de casa. Naturalmente, un garaje con vigilancia las 24 horas es, por norma, un sitio muy seguro. De todos modos, nunca se sabe, y si puedes dejarla lo menos a la vista posible, y lo más inaccesible que puedas dentro de los límites de tu plaza, pues mucho mejor. Una buena costumbre sería protegerla con el coche en caso de tenerlo, aunque si tendemos a coger la moto a diario esto mismo acabará siendo un poco engorroso. Hacerlo o no sólo depende de ti, y de la prisa que tengas.

Pero muchísimas motos no tienen la suerte de dormir bajo un techo. Si éste es el caso, tampoco tiene por qué pasar nada. Aquí habrá que estudiar la mejor localización para complicarles las cosas. Si de nuevo te pusieras en la piel del caco, ¿dónde harías mejor tu trabajo? ¿En una calle grande y transitada, incluso de noche, o mejor en una callejuela alejada del ruido y de todo lo demás? En principio mejor dejarla bien visible, en calles importantes. No obstante, ten de nuevo en cuenta el tema de la furgoneta: ¿les sería fácil dejarla estacionada mientras cargan tu moto en ella? ¿Cortaría el tráfico mientras lo estuvieran haciendo? ¿La tendrían que poner encima de la acera? Ellos lo tienen en cuenta; tú también deberías.

Y todo esto no sólo para la noche. No hace mucho, en Barcelona, se desarticuló una red que robaba motos a plena luz del día, y tan tranquilamente. ¿Cómo lo hacían? Pues con una furgoneta que, supuestamente, se empleaba para las labores de transporte de un taller de motos; de hecho, seguro que hasta los propios ladrones irían vestidos de mecánicos. De este modo no llamaban la atención en absoluto. Les bastaba en tener controladas tus costumbres, cerciorarse de que no vas a volver en unos minutos (lo hacen realmente rápido), y se ponían manos a la obra. Esto es conveniente tenerlo en cuenta sobre todo si tu moto es de las más habituales y populares. En el caso de la ciudad condal, dos de las motos que más robos sufrían eran el SH 125i de Honda y el T-Max de Yamaha. O sea, que cuanto más popular sea tu moto, más utilidad puede tener para el caco. Es triste, pero así es; más vale saberlo. De hecho, nunca los pillaron con las manos en la masa, sino que un cliente se extrañó por el bajo precio de las piezas que le ofrecían. Y lo denunció.


¿Cómo asegurarla?


Reportaje Consejos para evitar el robo de motos


Son muy conocidos los múltiples sistemas anti-robos que existen; pero, desafortunadamente, también lo son para el ladrón. Los hay tipo pinza, que bloquean el disco de freno y caben en el bolsillo o en el soporte de las estriberas; los de tipo U, relativamente fáciles de transportar; las cadenas tradicionales, normalmente las más seguras si son de grosor generoso aunque, por contra, también pesan mucho; y las pitones. Estos sistemas son los más tradicionales. Por supuesto, como todo en la vida, la calidad también se notará en el precio: una cadena de las mejores no te las regalan así como así. De lo que se trata es de usar uno u otro sistema según el caso. No es lo mismo dejar la moto toda una noche en una calle desierta, que un momento en plena hora punta en una calle principal. Cuantos más sistemas puedas usar al mismo tiempo, mejor para ti, y peor para el caco.

Pero los tiempos avanzan, y la tecnología va ganando terreno también en los sistemas anti-robo. Algunas marcas te ofrecen la posibilidad de esconder chips para localizar rápidamente la moto vía satélite en caso de robo. Otras también ofrecen sistemas de alarma cada vez más sofisticados. De hecho, los hay tan extremadamente sensibles que a veces le tocas un poco sin querer el retrovisor o el estribo y ya se activan.

En definitiva, pocas sensaciones hay tan desagradables como levantarte un día por la mañana y no encontrarte con tu querida moto. Por eso vale la pena dejarse unos euros en sistemas de seguridad. Pero si se da el caso, no desesperes: a veces se recuperan. Lo primero es denunciar el robo en comisaría. A partir de allí, ir llamando al depósito municipal preguntando por tu moto, e insistir. Sorprende el número de motos robadas que se han recuperado y que sus dueños aún no lo saben. Lástima que no siempre las devuelvan en perfecto estado.